Cinco pasos para preparar un examen importante

Llegamos a la temporada del año en que diversas instituciones, desde la educación media superior hasta los posgrados, anuncian sus convocatorias de ingreso y aplican sus exámenes de selección.

Estas noticias son de gran interés para los estudiantes. Pero también les generan una buena cantidad de estrés, porque de ellos depende la continuidad de su trayectoria académica y no son pocos los que piensan que la vida se les va en ello.

Si bien tanto instituciones como investigadores que se especializan en temas educativos han cuestionado la funcionalidad de los exámenes como instrumentos para medir el aprendizaje y las habilidades cognitivas, el hecho es que hasta el momento no se han desarrollado muchas alternativas.

En casos como el ingreso a la preparatoria, a la universidad o a una residencia médica, no hay más opción que presentar y aprobar el examen de admisión. Por tanto, estas pruebas deben tomarse con la seriedad debida.

Con esto último queremos decir que hay que darle al examen su justo valor, sin dejar la preparación y el estudio para la noche anterior, pero también sin pensar que reprobar sería el final de nuestra vida, o que de suceder tal cosa, no volveremos a tener otra oportunidad académica.

Si estás por llevar a cabo un examen importante, ya sea para ingresar a un nivel educativo o para certificar tus conocimientos en algún ámbito, te invito a tener muy en cuenta lo anterior y a seguir estos cinco pasos, que te ayudarán a prepararte.

  1. Revisa el temario del examen e identifica tus fortalezas y debilidades

Afortunadamente, para la mayoría de los exámenes de ingreso o certificación existen guías de estudio y lo primero con que nos encontramos en este tipo de materiales es el temario. Su función no es sólo la de servir de índice, sino que también muestra un panorama general de los contenidos y te permite identificar cuáles dominas y en cuáles debes trabajar más.

  1. Elabora un cronograma de estudio

Para hacerlo debes considerar tanto el orden en el que comenzarás a repasar los temas, como el tiempo que dedicarás a cada uno. Lo recomendable es que des prioridad a los temas que representen mayor dificultad o que te den más trabajo, pues si por alguna razón se te va agotando el tiempo, al menos habrás fortalecido las áreas que más lo necesitaban. Fíjate la meta de dedicar un cierto número de horas diarias o semanales a la preparación del examen y haz todo lo posible por cumplirla. Verás que será mucho más sencillo avanzar poco a poco en un periodo más o menos largo, que tratar de abarcar todo el material en una semana.

  1. Desarrolla técnicas de estudio

Las personas tenemos ritmos y habilidades distintas cuando se trata de aprender. Los profesores, los compañeros y las guías de estudio podrán hacerte valiosas recomendaciones, pero tú debes desarrollar e implementar las técnicas que te resulten más útiles. Subrayar, elaborar mapas conceptuales, hacer fichas bibliográficas o escribir resúmenes. Lo que puedas desarrollar con facilidad y te permita comprender mejor los temas es lo que será útil para ti.

  1. Practica

Algunas pruebas estandarizadas tienen versiones de prueba. Existen, por ejemplo, sitios web en los que puedes practicar la prueba del TOEFL o está el simulador ENARM, para el Examen Nacional de Residencias Médicas. Las guías de estudio también suelen traer cuestionarios de práctica o incluso puedes formar un grupo de estudios con algunos compañeros y hacer rondas de preguntas y respuestas. El punto es que puedas evaluar y mejorar tu desempeño al enfrentarte a preguntas y ejercicios semejantes a los del examen. Eso sí, evita la tentación de buscar los exámenes resueltos; además de ser un fraude, primero que nada contra ti mismo, no mejorarás tus habilidades y en el peor de los casos, podrías dar con un sitio igualmente fraudulento, que te de la información equivocada.

  1. Relájate

Sí, es algo difícil de lograr, pero debes hacer lo posible por hacerlo, tanto mientras estudias, como en los días previos al examen y al momento de presentarlo. Así como es importante que definas tus horas de estudio y de apegues a ellas, también necesitas conceder tiempo a la diversión y el descanso. Intercala tus sesiones de estudio con otras actividades; busca e implementa técnicas de relajación; no descuides tu alimentación y actividad física, y si es posible no repases ni pienses en temas del examen un par de días antes del mismo.

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