La comunicación familiar en la mesa

La comunicación familiar en la mesa

La investigación sobre la comunicación familiar en la mesa nos ha dado pistas sobre los mensajes positivos y negativos que transmitimos cuando compartimos ideas.

Si la conversación de tu familia consiste únicamente en “Baja la servilleta” o “Siéntate derecho”, es posible que estés haciendo un buen trabajo gestionando los modales de tu hijo, eso está bien.

Pero podrías estar perdiendo la oportunidad de enseñar a los niños a compartir ideas en la mesa a la hora de que comen juntos.

Si solo te encuentras realizando charlas de monitoreo del comportamiento, conviertes la conversación en algo más.

Una forma de hacerlo es ritualizar la experiencia de la comida.

Tengan comidas especiales en ciertos días, compartan historias comunes y aprovecha tus preciadas tradiciones religiosas si es que las tienen como decir la gracia antes de las comidas o preparar una cena memorable de Shabat, por dar un par de ejemplos.

Esto transformará la hora de la comida de una forma de modificar el comportamiento a un tiempo sagrado, similar a leer un libro antes de acostarse.

Sin embargo, no siempre es obvio para los padres que la hora de la comida puede ayudar a que los niños rindan mejor en la escuela.

[Fuentes: YouTube, Colegio Florencia Nightgale y Forbes ]

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Sin embargo, la investigación ha demostrado que cuando los padres usan palabras nuevas en la mesa, pueden ayudar a desarrollar el vocabulario de los niños en edad escolar y darles un conocimiento del idioma que no han adquirido en el aula.

Los investigadores registraron a un número de familias a la hora de sus comidas y descubrieron que las conversaciones como la que se presenta a continuación, entre Emily y sus padres, pueden ayudar con la adquisición temprana del lenguaje:

EMILY: ¡Necesito mantequilla en esto!

PADRE: Sí, necesitas mantequilla para tu pan.

MADRE: Sí, aquí está la mantequilla, toma un poco sobre el gran cubo de mantequilla con el cuchillo para untar en tu pan.

EMILY: Oh.

MADRE: Papá te mostrará cómo.

EMILY: ¡Yo puedo hacerlo!

PADRE: Um, no quiero tus dedos encima, sin embargo… vamos aprender juntos.

La mamá en el ejemplo usó untar de forma natural. Hacer que los niños se acostumbren a las nuevas palabras es fácil de hacer a la hora de una comida.

No defines las palabras ni las conviertes en un ejercicio de diccionario, lo haces con la práctica.

Si se siente como tarea, debilitará la espontaneidad de la conversación. En su lugar, usas el nuevo vocabulario en contexto y trabajas en el flujo natural de lo que estás diciendo.

Otro uso que se le puedes dar a las horas de las comidas es para planear las actividades del día siguiente y tiene más beneficios educativos de los que puedas imaginar.

Los niños más pequeños aprenderán a pensar en el futuro. Los niños mayores tendrán la oportunidad de expresar sus intereses y negociar con los miembros de la familia para participar en la planificación del evento.

Ya sea que se trate de un viaje a un museo, un parque o un concierto, la planificación de eventos en conjunto fomenta un sentido de responsabilidad compartida en la toma de decisiones familiares.

Este es el tipo de comunicación que compartimos, estimulamos y agradecemos de los padres de nuestro colegio. Al ser un Jardín de niños, el apoyo de los padres en el hogar no solo fortalece los lazos familiares, sino que son parte de la triada de la educación de sus hijos.

Somos el Colegio Florencia Nightingale y somos uno de los jardines de niños en Lindavista más longevos y eso se lo agradecemos a la preferencia de nuestra comunidad.

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